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Managed Objects mantiene una visión
más actual del modo de gestionar las infraestructuras
informáticas, que el que se venía realizando
hasta ahora. Utilizando los modernos medios de comunicación
de que disponemos es posible dar un salto adelante en
la respuesta a las necesidades de gestión que
las empresas tienen hoy en día.
La gestión de las Tecnologías de la
Información nunca ha sido una tarea fácil.
El tema es complejo, y las expectativas de los usuarios,
altas. Es un tipo de trabajo en el que parece que la
gente sólo recuerda cuando se produce un error.
Afortunadamente existe una gran cantidad de herramientas
de gestión de sistemas disponible para monitorizar
las infraestructuras. Pero el uso de Internet ha cambiado
la forma en la que las TI crean e implementan.
¿Qué es lo que ha cambiado en el soporte
de las TI y su forma de operar?
Por un lado ha cambiado el Ámbito de Actuación.
Como las aplicaciones de negocio
se extienden, ahora, más allá de las fronteras
lógicas de la empresa, las TI necesitan ahora
soportar a un notable mayor número de usuarios.
Además de los empleados hay socios, suministradores
y clientes que tienen acceso a la información
y necesitan apoyo.
Las empresas ahora orientan su trabajo en base a Niveles
de Servicio. Los departamentos de TI han tratado siempre
de suministrar un servicio de calidad a los usuarios
internos, y muchos han definido los niveles de servicio
en clave métrica. Ahora que hay que dar servicio
a usuarios externos, los niveles de servicio se demandan
más y las métricas tienen mucha mayor
importancia para toda la empresa.
En cuanto a la Complejidad de la Aplicación,
al estar las nuevas aplicaciones basadas en la red,
las hace ser más complicadas que sus predecesoras,
con estructuras cliente-servidor. Colecciones de servidores
de red, servidores de aplicaciones agrupados, y bases
de datos desarrolladas usando nuevos lenguajes como
Java, crean una nueva infraestructura que los departamentos
de operación han de aprender a manejar.
Por otra parte ha variado el modo de enfocar el proceso.
Las fronteras entre aplicaciones se empiezan a difuminar
cuando las empresas externalizan sus tecnologías.
Lo que un usuario ve como el proceso de gestión
de una orden, realmente involucra componentes de distintas
aplicaciones como ERP, CRM o SCM. Las organizaciones
que usan el modelo ECM (Enterprise Commerce Management)
buscan ensamblar de forma dinámica todos estos
componentes para soportar las posibles situaciones que
se pueden presentar.
Muchas de las herramientas existentes pueden suministrar
monitorización y gestión para esos componentes
diversos. Pero cuando crece la infraestructura, esas
herramientas proporcionan demasiada información,
y ello con independencia de que sea o no relevante.
Los usuarios necesitan un filtro para procesar esa información.
La estrategia seguida en los grandes sistemas por parte
de los vendedores de software, ha consistido en añadir
nuevos módulos con los que cubrir los nuevos
componentes, pero sin variar el método ni el
proceso, que han permanecido inmutables. Esta forma
de proceder ha de cambiar necesariamente.
Hay que pensar en la tecnología como un Servicio
del Negocio y afortunadamente para
las TI, el cambio de perspectiva se está produciendo.
El mercado de los sistemas de
gestión, está siendo sometido a un lavado
de cara. El valor en esta tecnología ha sido
siempre evidente, pero su importancia es ahora mayor
que nunca y su alcance llega más allá
del centro de procesos. Las organizaciones de TI están
tratando de alinearse con el negocio, y como aplicaciones
de negocio están llegando a estar más
enfocadas a él, por lo que la tecnología
de gestión necesita evolucionar consecuentemente.
Una nueva generación de fabricantes de software
está entrando en este mercado, catalogados como
Bussines Service Management, BSMs. No es una categoría
nueva
para sustituir a los anteriores gestores de sistemas,
más bien es una ampliación de ella,
caracterizada por el manejo de la tecnología
Internet de una forma diferente. Algunas de las características
clave de estos nuevos fabricantes, son:
Una Gestión Orientada al Proceso, en la
que diferentes componentes tecnológícos
se
ensamblan para proporcionar un servicio de negocio,
incluyendo servidores web, servidores de aplicaciones,
y de bases de datos. La gestión y monitorización
de todas estas tecnologías en el contexto de
los procesos de negocio, a los que apoyan, es la piedra
angular del BSM. Se requiere medir la percepción
real del usuario final respecto a las aplicaciones
web y suministrar la información necesaria para
realizar los ajustes que optimicen su comportamiento.
Cuando se presenta un problema, el apoyo se produce
basándose en el contexto.
Es imprescindible que el uso de las herramientas permita
definir y medir el cumplimiento de los niveles de
servicio establecidos, tanto para usuarios internos
como externos.
Usar el análisis de Raíz del Problema
como modo de establecer correlaciones entre los componentes
dependientes. Ello genera una reacción automática
ante los problemas, basada en el análisis de
las situaciones.
La mayoría de estos nuevos fabricantes realizan
más de una de estas funciones, y como utilizan
estándares abiertos, pueden integrarse en las
infraestructuras existentes. La mayoría de los
más conocidos, aunque todavía no están
a este nivel, reconocen la importancia de esta forma
de gestionar la tecnología y están comenzando
a cambiar el enfoque de sus productos en esta dirección.
Las empresas que no acepten seguir
la filosofía ECM, necesitarán mejores
herramientas para gestionar su tecnología. La
categoría BSM contiene las premisas capaces de
satisfacer estos requerimientos, y seguiremos atentos
al seguimiento de su evolución.
Marzo 2003

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